Mostrando entradas con la etiqueta Gustavo Bueno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gustavo Bueno. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de diciembre de 2015

279 * #Ed_res_cit Edición de resúmenes y párrafos de la obra de José-Luis López- #Aranguren: "La #comunicación humana". Ed Guadarrama, 2ª ed., 1975

Joaquim-Andreu Monzón Graupera

Universitat de Barcelona



Prof. José Luis López-Aranguren. Fuente de la foto: https://goo.gl/VXqY6d


LA EDICIÓN

Pueden consultarse diversos resúmenes y párrafos de la edición efectuada de esta obra:



a partir del siguiente enlace (debe bajarse el fichero al disco duro para poder abrirlo correctamente):

279. a.    https://goo.gl/kJ2q0K

EL AUTOR
José Luis López Aranguren en la Residencia de Estudiantes en 1992

Prof. José-Luis López Aranguren. Fuente de la foto: http://www.edaddeplata.org/


Ante todo debo decir que me he interesado más específicamente en la vida y la obra de este autor, a resultas de la edición actual de aspectos relevantes de la obra objeto de esta entrada(1) -que me interesó por sus aspectos sociológicos y pedagógicos- siendo consciente de mis limitaciones al no ser especialista en Ética, Filosofía y Sociología, campos algo alejados de los que he cultivado siempre. Por ello deseo dirigir al lector a las fuentes que aporto más adelante, para que redondee su visión del profesor Aranguren, caso de que esté interesado en profundizar en su trayectoria.

El profesor Aranguren (tal como se le conocía públicamente) nació en Ávila en 1909 y murió en Madrid en 1996.

Se licenció tempranamente en Derecho y Filosofía y Letras. Se doctoró en Filosofía en 1951 (tesis doctoral: "El protestantismo y la moral"). En 1955 obtuvo la cátedra de Ética y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid.

En su etapa de estudiante contactó con un grupo selecto de filósofos de diversas escuelas como José Ortega y Gasset y Javier Zubiri. Formó parte de la intelectualidad de la época, tanto en la República como durante la guerra civil y el franquismo.

Su caso es un proceso "a contra corriente": perteneciente a una familia de la burguesía acomodada vasco-castellana, de joven fue bastante conservador y luego se fue convirtiendo en una persona cada vez más progresista, una vez transcurrieron los primeros años del franquismo, con el que había colaborado.

En 1945 publicó su primera obra "La filosofía de Eugenio d'Ors" que ganó un premio, pero por entonces ya era conocido en los cenáculos intelectuales de escritores y poetas. 

En 1953, tras la publicación de un artículo sobre los intelectuales españoles "en la emigración" (es decir, desterrados) Aranguren entabló buena relación con muchos de ellos, como los dos grandes historiadores españoles de la época enfrentados entre sí, como Claudio Sánchez Albornoz y Américo Castro.

Su entronque cada vez más estrecho con la rama progresista desengañada del falangismo (los autodenominados "falangistas liberales" como Pedro Laín Entralgo, Antonio Tovar, Dionisio Ridruejo, etc.) le hizo militar progresivamente en el ala crítica del franquismo, especialmente tras la obtención de su Cátedra universitaria, en cuya consecución parece que el Rector de la Complutense Pedro Laín Entralgo, ayudó bastante (las personas independientes cien por cien tienen dificultades para imponer su valía en las democracias; pero en las dictaduras es prácticamente imposible lograr objetivos sin apoyos decisivos).

De esta época datan obras muy conocidas e influyentes de Aranguren en el tronco central del objeto intelectual de su Cátedra, como "Ética" (1958), "La ética de Ortega" (1958), y "Ética y Política" (1963).

En 1965 fue represaliado y expulsado de su Cátedra junto con otros señalados intelectuales como Enrique Tierno Galván y Agustín García Calvo, al haber apoyado y participado todos ellos en las manifestaciones antifranquistas de estudiantes y profesores a favor de la libertad de expresión.

Aprovechó esta época para ampliar sus estudios y ejercer de profesor en el extranjero, en especial en Estados Unidos, México, Francia e Italia. En Berkeley parece que trabó amistad con Herbert Marcuse, el entonces celebrado escritor (de origen alemán, perteneciente a la "Escuela de Frankfurt") de la obra "El hombre unidimensional". Puede consultarse dicha obra de Herbert Marcuse, en traducción castellana del profesor Antonio Elorza, aquí: 

279. b.    https://bit.ly/2HosTlE
 
Entiendo que la publicación en 1967 de la obra que es objeto de la presente entrada ("La comunicación humana", Ed. Guadarrama, 1967) fue consecuencia de la influencia del entorno de la Universidad de Berkeley, que estaba volcado en el estudio de los "mass media" y la revisión del impacto sobre el pensamiento, provocado por las nuevas formas de comunicación, tales como la publicidad, la propaganda y el periodismo ejercitado por medio de canales alternativos como la televisión. 

A esta época pertenece también Marshall McLuhan, pensador canadiense que saltó a la fama en 1964 con la publicación de Understanding Media y fue un gran forjador de neoconceptos como: "el medio es el mensaje", "Galaxia Gutenberg" y "La Aldea Global". 

McLuhan (aunque parece que no recaló en Berkeley) también influyó en Aranguren, como puede verse implícitamente en la parte final de nuestra edición. Pero no aparece citado en ningún momento en esta obra, posiblemente por tener McLuhan una imagen brillante pero trivial entre intelectuales "serios" (como lo era Aranguren). Analizado el asunto, tampoco cita Aranguren ni una sola vez a Marcuse.

Podemos ver al propio Marshall McLuhan en una hilarante escena de la película de Woody Allen "Annie Hall" (1977):

279. c.     https://goo.gl/PG7FcD

Volviendo a las obra de referencia aquí, es muy interesante la circunscripción que Aranguren efectúa del concepto "educación" dentro de un tipo especial de comunicación, la "comunicación pedagógica", cuyo análisis se muestra en las páginas 7 a 9 de la edición que presentamos. Obviamente educar es más que comunicar, pero el intento de relación de ambos conceptos es loable.

De hecho, pienso que la palabra "comunicación de masas" como alternativa más amplia, tanto en contenidos como en significados y soportes, que la mera "información", fue introducida por Aranguren en España a raíz de esta obra.

En 1976, muerto Franco, a Aranguren le restituyeron su Cátedra; se jubiló en 1979, lo que no quiere decir que dejara de publicar opúsculos, libros y artículos. Muchos de estos últimos aparecen reseñados en la hemeroteca del diario "El País", medio creado en mayo de 1976 por varios intelectuales y empresarios de raíz orteguiana, que fue la principal referencia progresista y de izquierda moderada en la Transición (cualidad que actualmente ha perdido por completo).

Puede consultarse el conjunto de todos estos artículos (casi doscientos, de 1976 a 1994) constituyentes de un fresco de obituarios (el primer artículo sobre Dionisio Ridruejo) y diversas opiniones sobre aspectos políticos, filosóficos e intelectuales de la época, oprimiendo el siguiente enlace:

279. d.     http://goo.gl/2CRLr9

Y por último, cabe citar una recensión muy crítica de la obra de López Aranguren (que recomiendo leer atentamente a los interesados en este autor), publicada en 2006 por Pedro-Carlos González Cuevas en el 10º aniversario de su muerte.


González Cuevas empieza de forma muy interesante citando a Raymond Aron en su caracterización de las actitudes de los intelectuales ante el orden social y político; y acto seguido ubica a Aranguren en una clase de las tres mencionadas por Aron. Repito que es un documento crítico, con gran profundidad e interés:

279. e.    http://goo.gl/nsjhZt

López Aranguren -por diversas razones- fue muy criticado y contestado por Javier Marías (hijo del filósofo orteguiano Julián Marías) en 1999; y por el filósofo asturiano Gustavo Bueno y sus seguidores. La posición de ambos respecto de Aranguren, queda clara en el documento comentado en el párrafo siguiente.


Puede consultarse su entrada en la web-buscador "Proyecto Filosofia en Español", que da acceso a mucho material que resalta los claroscuros de la trayectoria vital e intelectual de Aranguren, quien recibió en su madurez palos por todos lados: varios franquistas no le perdonaron su progresivo alejamiento de la parafernalia intelectual del régimen dictatorial; y algunos intelectuales progresistas le afearon su trayectoria adepta al franquismo durante los largos años de plomo intelectual de la Guerra Civil y la postguerra:

279. f.     http://goo.gl/r7fPSW

También en la misma web, existe una entrada específica correspondiente a varios escritos hagiográficos -o bien de carácter crítico- publicados tras la muerte de Aranguren en 1996, consultable a partir de este enlace:

279. g.     http://goo.gl/3R4HpT

_____________________

(1) En su día leí subrayé y seleccioné párrafos de un par de obras más de López Aranguren, que cuando sea posible iré editando en este mismo blog.